Qué pasa con las configuraciones multi GPU en 2020

Hace unos años, si querías sacarle el máximo provecho a una PC gamer necesitabas varias tarjetas gráficas en una configuración multi GPU. Esto se volvió posible cuando Nvidia introdujo SLI y AMD por su parte introdujo CrossFire. Ambas tecnologías tenían la misma meta, que pudieras aprovechar el poder de múltiples GPU para obtener el mejor rendimiento posible.

Sin embargo, a medida que las GPU se volvieron más y más poderosas dejamos de ver tantas configuraciones multi GPU. Actualmente se utilizan más en contextos profesionales como computadoras para renderizar o minar, pero no realmente para jugar.

Considerando todo lo anterior vamos a explicar qué son las configuraciones multi GPU. También veremos cómo funcionan y si actualmente vale la pena que consideres comprar una.

¿Qué son las configuraciones multi GPU?

De forma simple, una configuración multi GPU divide la tarea de procesar los fotogramas entre múltiples tarjetas gráficas, permitiendo que el sistema completo renderice los fotogramas más rápidamente. La explicación técnica es un poco más compleja, pero básicamente esto es todo lo que necesitas saber, mientras más GPUs se pueden renderizar más fotogramas al mismo tiempo.

Sin embargo, vale la pena señalar que la escala de rendimiento no es lineal. Por ejemplo, si con una sola GPU obtienes 50 fotogramas por segundo, agregar otra idéntica difícilmente te permitirá obtener 100 fotogramas por segundo. Pero se pone más interesante, añadir una tercera o incluso una cuarta GPU te garantiza un incremento en el rendimiento aún menor.

Habiendo aclarado esto, vamos a echarle un vistazo a las dos opciones multi GPU que tienes disponible en la actualidad: la SLI (y NVLink) de Nvidia y CrossFireX de AMD.

SLI de Nvidia vs CrossFireX de AMD

Si bien ambas opciones tienen el mismo objetivo, funcionan de forma ligeramente diferente. Tienen algunas cosas en común y algunas diferencias importantes que pueden inclinar la balanza hacia una u otra. Vamos a comenzar con las similitudes.

Tanto SLI como CrossFireX pueden operar tanto en renderizado de fotogramas dividido como en renderizado alternativo de fotogramas. El renderizado de fotogramas dividido le permite a la GPU separar la carga de procesar un solo fotograma, donde una las de GPU renderiza una parte del fotograma y la otra se encarga del resto.

Por otro lado, en el caso del renderizado alternativo de fotogramas una GPU se encargará de renderizar el fotograma actual, mientras la otra GPU se encarga del siguiente. Por ejemplo, la prima va a renderizar los fotogramas 1, 3, 5 y 7 así sucesivamente, mientras la segunda GPU se encargará de los fotogramas 2, 4, 6, 8, etc. Ya entiendes la idea.

¿Cuáles son las diferencias?

Ahora las diferencias. SLI da una sensación un poco más prémium en algunos aspectos. Primero una configuración SLI o NVLink será más costosa, ya que Nvidia exige que los fabricantes de placas base paguen para tener sus placas bases con certificación SLI. Y por eso algunas veces te ves limitado a placas base prémium. AMD no requiere ninguna certificación e incluso muchas placas base económicas pueden operar CrossFireX.

Además, SLI requiere que utilices GPUs con SKU idénticos. Si bien puedes operar SLI en una ASUS RTX 2080 con una MSI RTX 2080, debes tener dos tarjetas gráficas RTX 2080, incluso si su fabricante es otra marca asociada. Con CrossFire puede usar GPU diferentes, mientras que usen la misma arquitectura. Por ejemplo, en el caso de CrossFire puedes usar una R9 390 junto con una R9 380. Pero no puedes emparejar una R9 390 con una RX 570, por ejemplo.

Y de último pero no menos importante está el método de conectividad. En el caso de SLI y NVLink de Nvidia necesitas un puente físico que conecte ambas GPU. Si bien esto no es muy costoso en la mayoría de las carcasas, sigue siendo una compra extra. CrossFire de AMD utiliza rutas PCIe 3.0 para que ambas GPU se comuniquen entre ellas.

¿Cuáles son las principales ventajas de una configuración multi GPU?

Bueno, solo hay una: el rendimiento. Incluso aunque las GPU modernas como la RTX 2080 Ti o la RX 5700 XT son bastante poderosas, algunas veces necesitas un poquito más de poder. Por supuesto, esto suele suceder en situaciones extremas como juegos en 4K con una alta frecuencia de fotogramas, especialmente con juegos exigentes. Pero en este caso las configuraciones multi GPU son la única opción para que puedas conseguir el rendimiento que necesitas. Bueno, por lo menos hasta que salgan nuevas GPU más poderosas que puedan soportar fácilmente el 4K.

Pero incluso con rendimiento, como ya mencionamos, no obtienes escalado lineal. Puede que lo obtengas con algunos juegos que están bien optimizados para multi GPU, pero en la mayoría de los casos te encuentras con un incremento del rendimiento de 50-70% cuando agregas una segunda GPU. E incluyendo más GPU obtienes un incremento de rendimiento incluso menor.

¿Hay alguna desventaja?

Sí, algunas, y son la razón de que las configuraciones multi GPU no sean muy populares hoy en día. La primera es el precio. Ya sea que te decidas por Nvidia o AMD, tienes que comprar una segunda (y quizás tercera y cuarta) GPU. En el caso de GPUs de gama alta esto se puede volver rápidamente una opción muy costosa. Si optas por una GPU Nvidia también necesitas una placa base certificada de gama alta.

El poder y la temperatura también pueden ser un problema

Lo siguiente es la potencia, que también está conectado de cierta forma al precio. Mientras más GPU tengas vas a necesitar más poder para operarlas. Y siendo uno de los componentes más exigentes de un sistema, muy seguramente necesitarás un UPS poderoso. Dependiendo de las tarjetas gráficas que tengas puede que necesites algo poderoso como una fuente de alimentación de 1.200 o incluso 1.600 W. Estas fuentes de alimentación son costosas y, por supuesto, también las verás reflejadas en la factura de la electricidad.

Luego está la temperatura. Las GPU suelen emitir mucho calor cuando están en funcionamiento, y debes tener un buen sistema de refrigeración para mantener la temperatura controlada. Con múltiples GPU esta tarea es mucho más difícil con enfriamiento de aire. Las GPU están una junto a la otra, lo cual restringe el flujo de aire. Sí, puedes optar por una refrigeración líquida o incluso bucles de refrigeración líquida personalizados, pero es una opción bastante costosa.

La optimización de los controladores es sencillamente mala

De último pero no menos importante, tiene problemas con los drivers. No se puede negar que las configuraciones multi GPU nunca funcionaron tan bien como deberían. Hubo (y sigue habiendo) problemas con los controladores tanto de AMD como de Nvidia, y también estaba el problema de que los juegos no estaban bien optimizados.

¿Recuerdas cuando mencionamos que con una segunda GPU no obtienes el doble de rendimiento? Bueno, los malos controladores y poca optimización de juegos reducen aún más esa ganancia, convirtiendo a las configuraciones multi GPU en una opción todavía peor.

En este punto, quizás te estés preguntando por qué deberías siquiera considerar una configuración multi GPU con todas estas desventajas. Pero existe una situación donde SLI y CrossFireX valen la pena.

¿Cuándo tiene sentido una configuración multi GPU?

Con todo lo anteriormente mencionado, la única situación en la que una configuración multi GPU tiene sentido es cuando el dinero no es un problema. Si quieres el mejor rendimiento posible, emparejar dos (o tres o cuatro) tarjetas gráficas de gama alta es la única solución.

Pero bueno sí, son muy costosas. Una fuente de alimentación poderosa y de alta calidad también te va a costar bastante. Vas a necesitar una placa base con suficientes ranuras PCIe para todas las tarjetas gráficas que piensas usar, eso también es bastante caro. ¿Ya mencionamos que vas a necesitar una carcasa grande con suficiente flujo de aire y quizás una refrigeración líquida personalizada? Sí, se pone muy caro muy rápido.

Al final del día, tanto SLI (y NVLink) como CrossFireX solo tienen sentido si tienes una configuración absurda con múltiples monitores 4K u otra cosa igual de extrema.

Existe otro escenario que vale la pena mencionar, pero no es para todo el mundo. Si ya tienes un sistema con una GPU más vieja pero de gama alta, y una placa base que admita una configuración multi GPU, te puede ir mejor comprando otra GPU idéntica, usada, en lugar de reemplazarla con una moderna. Es un escenario muy específico porque no siempre es factible, pero vale la pena considerarlo.

Qué pasa con las configuraciones multi GPU en 2020

Actualmente, como ya mencionamos, la situación no es tan emocionante como era hace algunos años. Principalmente porque las GPU modernas de gama alta proporcionan un rendimiento muy bueno en la mayoría de los casos. Por ejemplo, cualquier GPU de gama alta puede manejar fácilmente juegos 1080p con una alta cantidad de fotogramas.

Además, los desarrolladores actualmente no optimizan los juegos para configuraciones multi GPU como solían hacerlo hace algunos años. Esto, junto con el hecho de que los controladores realmente no mejoran, dificulta recomendar este tipo de configuración.

¿Deberías optar por una?

La respuesta corta es no. Sin embargo, como ya mencionamos, hay algunas situaciones donde puede llegar a ser una buena idea. Si estás en una de esas situaciones que mencionamos anteriormente entonces sí, por supuesto, compra una. Pero para el resto de los mortales sería mejor invertir tu dinero en una sola GPU.

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